Cuando se realizan todo tipo de reformas de cocinas en Gijón, uno de los factores que hay que tener en cuenta (más allá de qué muebles pongo, dónde va mejor el horno o si prefiero los electrodomésticos principales empotrados o no) es el modelo de cocina que se va a elegir. Y no hablamos de la cocina como estancia, sino de la cocina como aparato en el que te preparas la sopa o te fríes un pescado.

Y es que en las reformas de cocinas en Gijón hay que atender a las necesidades que conlleva esa estancia de la casa, entre las que se encuentra el tipo de cocina. Una u otra se ajustará mejor a nuestra forma de desenvolvernos entre fogones.

Por un lado, las cocinas de inducción son las preferidas por aquellos que prefieren primar la eficiencia energética por encima de cualquier otra cualidad. Además, se trata de superficies que son muy fáciles de limpiar, ya que solo se calienta la base de la olla o sartén que pongamos sobre ella, pero no el recipiente en sí mismo.

Por otro lado, las vitrocerámicas son una opción más económica respecto a las anteriores. Más lentas en la cocción, desperdician más energía. Además, la limpieza es un poco más fastidiosa y suelen tender a acumular esos molestos cercos alrededor de cada uno de los fuegos.

Por último, quedan las cocinas de gas, la forma más tradicional de cocinar, aunque también la más peligrosa debido a la utilización de gas butano. Son las más lentas y las más complicadas de limpiar, aunque juega a su favor el hecho de que no hay necesidad de comprar ollas específicas, como pasa en el caso de las dos anteriores.

Si vas a reformar tu cocina, cuenta con nosotros. En Villaverde Soluciones Integrales te atenderemos un grupo de auténticos profesionales.